Ríos de color verde por Saint Patrick: así lo celebran en Chicago

Es once de marzo y aunque aún queda casi una semana para celebrar el patrón irlandés Saint Patrick, Chicago se adelanta al día diecisiete y una marea verde inunda sus calles en esta mañana de sábado.

No parece importar que la temperatura sea de seis grados bajo cero ni que el viento helado proveniente del lago Michigan esté haciendo travesuras. Miles de personas se echan a la calle para disfrutar de una fiesta que desde mediados del siglo veinte es tradición en la ciudad del viento.

El día de Saint Patrick se vive a lo grande en Estados Unidos. Boston fue la primera capital donde se llevó a cabo un desfile para conmemorar el fallecimiento del santo patrón de Irlanda y Nueva York acoge cada año en la catedral de San Patricio una misa multitudinaria para homenajear la herencia irlandesa.

Me dispongo a descubrir los eventos y actividades que se van a llevar a cabo hoy en este escenario pintado de color esperanza y mientras intento que no se me congelen las manos al quitarme los guantes para hacer algunas fotos, me viene a la cabeza el universo verde creado por Claude Monet en sus obras inspiradas en el jardín de Giverny.

Me cruzo con un grupo de señoras mayores que destaca entre la multitud. Intentan entonar la famosa Sunday Bloody Sunday de U2 entre risas y empujones dignos de una pandilla de adolescentes beodos.  No puedo evitar sonreír ante tal escena mientras me alejo para zambullirme en la Avenida Michigan, una de las principales arterías que atraviesan la ciudad y la calle de las compras por excelencia.

Un movimiento constante de personas desde y hacía todos lados hace que en cada intersección haya una pareja de policía dirigiendo tanto al tráfico como a los peatones. Los famosos sombreros de duende o leprechechaun y miles de artículos representando el trébol  o shamrock se esparcen por cada rincón disfrazando a Chicago de la vieja isla europea.

Pero “the great America” se hace eco una vez más con su particular manera de convertir cada cosa a tamaño XXL y es en el momento que llego al Puente DuSable, que divide la urbe en norte y sur, cuando soy consciente de esta realidad.

Las aguas del río Chicago fluyen pacíficamente de color esmeralda. Una gran lámina verde donde se reflejan los rayos de sol y que se rompe con el movimiento de algunos pececillos. Cientos de personas se amontonan en los alrededores para ver el espectáculo y otras esperan turno para hacer un tour en barco.

La tradición de teñir el río de este color surgió de manera fortuita cuando unos trabajadores que controlaban la contaminación de la ciudad utilizaron tintes para rastrear las descargas de aguas residuales ilegales y se dieron cuenta que el colorante verde era una fantástica manera para celebrar el día de Saint Patrick.

Con una fórmula celosamente guardada al más puro estilo Coca-Cola, los artífices de esta idea aseguran que no se causa ningún daño al entorno y que las cuarenta y cinco libras de pigmento ecológico que desde hace más de cincuenta años tiñen por unas horas el río y los canales son cien por cien biodegradables.

Son las 12 de la mañana y unas gaitas dan el pistoletazo de salida desde Grant Park. Empieza un desfile que en los últimos tiempos se ha convertido en una actividad popular para los habitantes locales pero que representa, ante todo, la rica herencia de la cultura irlandesa en tierras estadounidenses.

Mujeres vistiendo los trajes regionales típicos bailan alrededor de los gaiteros en kilt exhibiendo patrones celtas.  Banderas tricolor ondean entre marmitas repletas de monedas de oro y todo ello con una banda sonora que te transporta a las praderas infinitas de la tierra de Oscar Wilde, una visión sólo interrumpida por los carteles amarillos de McDonald’s, que te recuerdan que estás a muchos kilómetros de distancia.

Chicago hoy está llena de actividades con las que disfrutar de las tradiciones irlandesas. Autobuses gratuitos ofrecen excursiones guiadas, organizaciones benéficas te permiten formar parte de sus eventos y varios restaurantes transforman su carta para ofrecer especialidades típicas como el Boxty.

La entrada a los pubs de la ciudad requiere en este día largas horas de espera para poder saborear esas pintas Guinness tan reconocidas mundialmente. Me sumo a esas eternas colas a la intemperie con un grupo de amigos y entre risas y saltos para entrar en calor, comentamos la suerte de tener determinados eventos que, de vez en cuando, acercan a los lugares de origen a todos los que vivimos fuera de ellos.

Recuerdo aquel verano de 2010 cuando España ganó el mundial de fútbol y yo vivía en Toronto. La comunidad mexicana organizó una de las fiestas más grandes en honor a este título y aunque su país y el mío están separados por un océano, ese día todos gritábamos “campeones” con el mismo sentimiento de pertenencia.

Pero con todas las adversidades que tiene para un europeo vivir en un país tan diferente como Estados Unidos, hay que romper una lanza a favor de América y de todos sus inmigrantes que configuran un país lleno de tradiciones llegadas desde el viejo continente tales como la de Saint Patrick.

Frente a la puerta del pub un anciano de color y desdentado se pasea encorvado con un viejo sombrero verde. Aprovecha el semáforo para pedir algo de cash a los coches detenidos, no teniendo mucha suerte hasta el momento.

Me pregunto si realmente sabrá el significado de ese sombrero y de este día o si sólo lo lleva para combatir el frío. La ventanilla de un Chevrolet Silverado se baja y un grupo de chicos le tira al suelo unas gafas de plástico con tréboles de purpurina.

El anciano las recoge del suelo y se las pone esbozando una sonrisa pícara y feliz que me hace creer que tengo la respuesta a mi pregunta. Y es que no importa si conoce o no el significado o tradición de Saint Patrick, sin duda lo está disfrutando, como todos nosotros, cada uno a su manera.

 

Fotos vía Thebohemiantraveller.com | Jamie McCaffrey | Katie Kullen | Chris Lewis | Jim Kelly

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

2 Comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *